Es lamentable ver por las redes sociales cómo se multiplican los «consejos» para lograr que la IA escriba como un ser humano. Esto se ha convertido en una obsesión entre los seudoescritores, lo que demuestra una evidente aceptación de su propia mediocridad.
Son pocos los artículos publicados sobre cómo mejorar el arte de escribir y muchos, demasiados, los que enseñan cómo engañar al lector vendiendo como arte humano lo que es generado por una inteligencia artificial. ¿No es esto una estafa?
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Un prompt no es una creación literaria; es simplemente la manera de decirle a un sistema que se copie de material realizado por verdaderos escritores para generar un material nuevo. La estafa no está en hacer esto (aunque sea un acto antiético del tamaño del universo); la estafa está en no tener el coraje de decir que es una obra en IA y esconder esto tras un nombre falso. Es como vender un árbol de plástico como si fuera uno de verdad.
Hay quienes comparan la incursión de la IA en la literatura con lo sucedido cuando se transicionó del diseño gráfico clásico al digital. Como diseñador gráfico, puedo afirmar que esto es falso. Al diseñar digitalmente, se requiere la creatividad del diseñador tanto como antes de la llegada de este tipo de herramientas. Pero cuando se utiliza una IA para escribir, el seudoescritor demuestra que le falta capacidad y le sobra deshonestidad. Así de simple.
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¿Esto podrá evitarse? No lo creo. Los estafadores literarios seguirán parasitando, aprovechándose de la creación de otros. Sólo queda al lector investigar un poco más sobre los autores antes de caer en la farsa de este tipo de literatura IA. Deberán seguir a los escritores por sus RR. SS., conocer lo que han publicado antes de la llegada de la IA y hacerles seguimiento a futuros trabajos.
Estamos en una encrucijada literaria donde hay que desconfiar de todo lo nuevo, para desgracia de los escritores incipientes. Y serán estos los que lleven la mayor responsabilidad al tener que, no sólo escribir, sino demostrar que existen como escritores. Un oscuro futuro para la literatura.